Historia argentina y del mundo.

CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER ES JUDIA.

Cristina Fernández de Kirchner

Cristina Fernández de Kirchner

Cristina Elisabet Fernández de Kirchner,[1] (Ringuelet, La Plata, Provincia de Buenos Aires, 19 de febrero de 1953) es una política argentina, actual presidenta de la nación desde el 10 de diciembre de 2007, después de resultar electa el 28 de octubre del mismo año, como candidata por la Alianza Frente para la Victoria en las elecciones presidenciales.

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Su juventud y primeros tiempos

Hija de Eduardo Fernández y de Ofelia Wilhelm, nació el 19 de febrero de 1953 en Ringuelet, Provincia de Buenos Aires, descendiente de judíos españoles por su padre, y de judíos alemanes por su madre. Su apellido materno “Wilhelm” es familia judía inmigrante, la madre, Ofelia Judith Wilhelm es judía. “Kirchner” en realidad, es Kirznert otro apellido judío.

Realizó los dos primeros años de sus estudios secundarios en el ex Colegio Comercial San Martín (actual Escuela de Educación Media 31) de la ciudad de La Plata y los tres últimos en el Colegio Nuestra Señora de la Misericordia, de la misma ciudad.

Realizó sus estudios universitarios en la Facultad de Derecho en la Universidad Nacional de La Plata en 1973. Allí inició su militancia política en el Frente de Agrupaciones Eva Perón (FAEP), una organización estudiantil ligada a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que ese mismo año se fusionó con la Federación Universitaria por la Revolución Nacional (FURN) para constituir la Juventud Universitaria Peronista de la Universidad de La Plata, ligada a la organización terrorista Montoneros.

En este contexto, conoció a Néstor Kirchner en octubre de 1974, ya que ella era compañera de estudios de la novia de un compañero de estudios de él. Ambos formaron parte de la Juventud Universitaria Peronista, y tras sólo seis meses de noviazgo se casaron el jueves 8 de mayo de 1975.

Tras el gobierno de María Estela Martínez y el posterior Proceso de Reorganización Nacional, la pareja resolvió trasladarse a la Provincia de Santa Cruz, en la localidad de El Calafate. Una vez instalados en la Patagonia, ambos se dedicaron a la actividad privada como abogados, formando el “Estudio Jurídico Kirchner“. Él ya estaba recibido, a ella le faltaban tres materias al momento de viajar a la provincia. Hay evidencias que cuestionan que se haya recibido realmente, dadas las irregularidades en la documentación que avala dicho título, descriptas por el periódico Tribuna de Periodistas en un artículo publicado el 22 de septiembre de 2007.[2] La Universidad Nacional de La Plata ratificó que la presidente se graduó en esa casa de estudios en 1979.[3][4]

No obstante, el abogado Sergio Bergenfeld, presidente de la ONG Defensa Ciudadana y el periodista Christian Sanz, denunciaron ante la justicia penal a Cristina Fernández de Kirchner sosteniendo que el título de abogada emitido por la Universidad Nacional de La Plata se encuentra falsificado.[5][6]

El matrimonio tiene dos hijos: Máximo y Florencia.

Inicios en la política

En 1989 fue electa legisladora provincial en la Cámara de Diputados de Santa Cruz y reelecta en 1993.

En 1994 fue miembro de la Convención Constituyente que reformó la Constitución Argentina.

En el año 1995 ingresa al Senado Nacional representando a Santa Cruz. En 1997 ingresa a la Cámara de Diputados y en 2001 es otra vez electa senadora, siempre por la misma provincia.

Al asumir la presidencia su marido Néstor Kirchner el 25 de mayo de 2003, ocupó, además, el rol de primera dama, dándosele una trascendencia especial a su participación política.

Para las elecciones legislativas del 23 de octubre de 2005 fue elegida senadora, pero esta vez por la provincia de Buenos Aires, representando al Frente para la Victoria, una escisión del Partido Justicialista.

Sionismo

Relaciones peligrosas con el genocida Estado de Israel

Las relaciones favorables al sionismo y la Estado de Israel por parte de Cristina Fernández son evidentes, incluso datan de antes de que asumiera como presidente. En el año 2005 cuando Fernández era senadora, visitó Israel donde fue distinguida por una Universidad Hebrea con el título de “miembro honorario”, también en dicha gira tuvo varias audiencias con las principales figuras políticas de Israel: primero con el por entonces ministro de Industria y Comercio, Ehud Ólmert; luego por el presidente, Moshe Katsau, y el premier Ariel Sharón.[7]

Durante las elecciones presidenciales de 2007 la comunidad judía celebró el triunfo de Cristina Kirchner según reveló The Jerusalem Post. La DAIA, el American Jewish Joint Distribution Comitée, el Comité Judío Americano y el Centro Simon Wiesenthal expresaron en The Jerusalem Post su confianza de que continuarán las buenas relaciones con la próxima presidente donde su cómoda victoria fue recibida con gusto por los 200.000 integrantes de la comunidad judía de la Argentina, la más grande de América Latina.[8]

Candidatura Presidencial

El 19 de julio de 2007 lanzó oficialmente su candidatura presidencial para las elecciones previstas para octubre. El acto se realizó en el Teatro Argentino de la ciudad de La Plata. Ya había sido mencionada repetidas veces como “cuadro político presidenciable” por varios miembros del Partido Justicialista y del gabinete del gobierno kirchnerista.

El 28 de octubre del citado año se consagra ganadora en primera vuelta con el 45,29% de los votos positivos, en una elección donde la abstención fue la mayor desde 1922 y el voto en blanco el mayor desde las elecciones de 1963,[9] sucediendo el 10 de diciembre a su esposo Néstor Kirchner, quien desempeñaba el cargo hasta esa fecha.

Las elecciones estuvieron signadas por denuncias de faltantes de boletas de los candidatos opositores, ya que no había reposición de boletas o la misma era insuficiente, sin olvidar que directamente no aparecían todos los candidatos a presidentes y se sucedieron numerosos inconvenientes y demoras durante la jornada electoral, lo que generó malestar en los votantes.[10]

Presidencia de Argentina

Cristina Kirchner junto a Hebe de Bonafini

Plan energético

Ante la evidencia de serios problemas de abastecimiento de energía, por falta de planificación e inversión de la anterior gestion de Néstor Kirchner, en las postrimerías del año 2007 llevó a cabo un plan improvisado de ahorro de energía. En dicho plan se proponía el reemplazo de bombitas incandescentes, por lamparitas de bajo consumo, y -por sanción del Congreso- se dispuso el atraso de 60 minutos de la hora oficial a partir del 30 de diciembre de ese mismo año, cambio que perduró hasta el día 16 de marzo de 2008. Como consecuencia se vieron ligeramente descendidos los consumos de energía eléctrica, principalmente en las horas pico. Sin embargo, el plan de las lamparitas de bajo consumo jamás llegó a cumplirse totalmente. Además, no se ha tomado ninguna decisión de base y largo plazo en el sector, es por esto que para los meses de Mayo y Junio del 2008 se empezó a notar la ausencia de gas, gasoil, combustible y corriente eléctrica.

Inflación

Cristina Fernández de Kirchner asumió su gobierno con problemas de inflación y una crisis institucional en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), cuestionado por la verosimilitud de sus índices de costo de vida, que algunos centros económicos han ubicado en más del doble de la inflación oficial.

Como consecuencia de estos problemas el ministro de Economía Martín Lousteau presentó un plan para combatir la creciente inflación, reduciendo el crecimiento económico (“enfriando” la economía), recurso que fue expresamente rechazado por el ex presidente Kirchner, la misma noche en la que el ministro renunció.[11] Por lo que el problema de la inflación persiste.

Crisis agropecuaria

Ampliando la política confiscarotia de los Kirchner, el 11 de marzo de 2008, el Ministro de Economía argentino, Martín Lousteau, anunció un nuevo sistema de retenciones móviles a la exportación, sujetando su aumento o disminución a la evolución de los precios internacionales de la soja. Simultáneamente, se incrementó la tasa de retención sobre este producto y del girasol de 7 y 9 puntos, reduciéndose a tan solo 1 punto las correspondientes al maíz y al trigo.[12]

La medida fue rechazada de plano por las cuatro organizaciones que reúnen al sector empleador de la producción agro-ganadera en la Argentina, las que, a partir del 13 de marzo, declararon una serie de medidas con el fin de interrumpir algunas actividades económicas de sus asociados, así como el transporte interurbano y las exportaciones agrarias, realizando cierres patronales parciales (lock out), bloqueos de rutas y puertos.

El conflicto se agravó el 25 de marzo, cuando las organizaciones agroganaderas decidieron extender la medida por tiempo indeterminado hasta que el gobierno dejara sin efecto el incremento dispuesto, mientras que la presidenta Cristina Fernández declaró que no negociaría hasta que el lock out fuera levantado.

El agravamiento del conflicto llevó a que miles de manifestantes en todo el país y en gran medida en la Ciudad de Buenos Aires salieran a las calles haciendo sonar las cacerolas en contra de las medidas del Gobierno y en apoyo a los empresarios rurales. Horas después organizaciones políticas adeptas al Kirchnerismo y lideradas por Luís D’Elía llegaron a Plaza de Mayo ganando la misma, en medio de agresiones cruzadas e incidentes con algunos manifestantes partidarios del lock-out patronal, quienes en su mayoría rápidamente abandonaron la plaza, temiendo la agudización de la violencia.

El gobierno y las cuatro organizaciones de productores rurales se han reunido a dialogar —sin que hasta el 24 de mayo de 2008 hubieran llegado a ningún acuerdo—. El 31 de marzo el gobierno anunció el reintegro del aumento de las retenciones a los pequeños productores y otras medidas, pero las entidades empresarias consideraron que las medidas eran insuficientes.

Durante el conflicto se produjo la renuncia del ministro de Economía Martín Lousteau, autor de las medidas cuestionadas.

“La valija” de Antonini Wilson

Tres días después de asumir el mando, un fiscal federal de los Estados Unidos, comprometió a la presidenta Fernández de Kirchner, en un sonado caso de contrabando de dinero, al sostener públicamente que el mismo estaba destinado a su campaña electoral y había sido enviado por el gobierno de Venezuela.[13][14] El anuncio provocó una dura respuesta de la Presidenta que calificó el hecho como una “operación basura” proveniente de los “basurales de la política internacional”, impulsado por países que, “más que países amigos, quieren países empleados y subordinados”, para ratificar su decisión de profundizar as relaciones de unidad con los demás países de América Latina. La respuesta de la Presidenta significó un deterioró las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Argentina, las cuales comenzaron a recomponerse a principios de febrero del 2008 tras una reunión de la presidenta con el embajador Anthony Wayne.[15]

Escándalo ante el Vaticano

Otro inconveniente se produjo con el Vaticano, que rechazó la designación de Alberto Iribarne como embajador, argumentando que se trataba de una persona divorciada.[16]

La ostentosa Cristina

Durante la crisis agropecuaria que enfrento el gobierno de Cristina Kirchner con el campo argentino, repetidas veces la mandataria junto a sectores afines a su gobierno criticaban al sector del campo tratándolos de “oligarcas” y denominando a sus protestas como “cortes de la abundancia” para defender la política confiscatoria a la que los somete y su supuesta “política de redistribución de la riqueza”.

Sin embargo, según reveló Perfil.com, es que Cristina Fernández de Kirchner no suele repetir un atuendo desde que asumió como Presidenta. En este periodo, y ya como primera dama, ha mostrado su amor por los diseños exclusivos y las carteras de creadores europeos. Es más, en su campaña, lo dejó bien claro: “Para ser buena política no tengo que disfrazarme de pobre”. Pero no ha sido sólo su vestuario sino también sus joyas las que han dado un brillo especial a su look. En cada acto, la presidenta usa 50 mil dólares en alhajas.[17]

Cristina a la hora de comprar sus accesorios, los precios que maneja son: los colgantes oscilan entre los 15 y 25 mil dólares; sus anillos con brillantes y piedras preciosas no bajan de los 8 mil dólares y sus aros rondan los 10 mil dólares el par. Su reloj favorito es Rolex President, de 20 mil dólares, pero en su colección también figura la marca Bvlgari, cuyo valor no es menor a 10 mil dólares.[17]

Estas cifras demuestran que la Presidenta maneja todo un presupuesto para alhajas, lo que la ha llevado a figurar en la lista de los 10 presidentes más ostentosos del mundo según el prestigioso diario inglés The Guardian, quién seleccionó a un grupo de jefes de estado como los reyes del bling (amantes de las joyas y las grandes marcas).[18]

“Conocida como `La Reina del botox´, ella niega haberse hecho cirugías, pero admite pintarse como una puerta”, asegura The Guardian.[18]

Violación de Ética Pública

El 13 de marzo de 2008 durante una visita de la Presidenta a Salta, Cristina Kirchner violó la Ley 25.188 de Ética en el Ejercicio de la Función Pública al aceptar como regalo una esmeralda de 5.000 dólares que un simpatizante le regaló al concluir el acto.[19]

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